Hola, mi nombre es Chocolate, pero puedes decirme Choco. Mi historia no está del todo clara... Dicen que alguna vez tuve una familia, pero terminé solo, deambulando por las calles de Armenia, Quindío. Pasaban muchas personas, pero nadie se detenía a ayudarme… hasta que apareció la Fundación Misión Peluda, que no fue indiferente a mi situación y me rescató.
Hoy, gracias a ellos, estoy a salvo y listo para empezar de nuevo. Solo te pido que no te fijes en mi raza ni en mi pasado. Soy un perrito noble, dulce, amoroso con las personas, amigable con los niños y convivo perfectamente con otros perritos.
Ahora solo sueño con un hogar donde pueda entregar todo el amor que llevo guardado. ¿Me das la oportunidad de ser parte de tu vida?