Musa es una hermosa felina carey que ha tenido un comienzo de vida difícil. Nació en la basura, pero unos ángeles la rescataron y la llevaron a la Fundación Misión Peluda, donde creyeron haberle encontrado una maravillosa familia. Sin embargo, después de cinco meses, la familia se contactó con la fundación para informarle que no podían seguir teniéndola y solo le dieron 15 días para conseguirle un nuevo hogar.
A pesar de los desafíos que ha enfrentado, Musa sigue siendo una gata amorosa, cariñosa y llena de dulzura. Además, está esterilizada y lista para ser adoptada por una nueva familia que le ofrezca el hogar cálido y amoroso que merece. Esta hermosa felina busca una oportunidad para comenzar una nueva vida, llena de cariño y felicidad.