Hola, soy Orión y mi vida comenzó en un hogar lleno de dolor y abuso. Estaba encadenado con un alambre que me lastimaba, cubierto de pulgas y garrapatas, y tan desnutrido que mis huesos se marcaban. Vivía en un sufrimiento constante, sin esperanza, hasta que un día un grupo de personas, junto con la policía, me rescató y me llevó al refugio *Misión Peluda*. Allí, médicos veterinarios me atendieron y me diagnosticaron anemia, desnutrición y fiebre de garrapatas. Poco a poco, con mucho cuidado y amor, empecé a recuperar fuerzas. Ahora, aunque me cuesta confiar, sé que estoy en un lugar seguro, rodeado de cariño, y aunque mi pasado fue muy duro, tengo esperanza en el futuro.