Me llamo Cleopatra, pero antes me decían Lili. Llegué aquí el 31 de julio, cuando me dejaron abandonado en la puerta de esta casa. Era muy pequeño, quizá había nacido unos quince días antes, así que supongo que mi cumpleaños es el 15 de julio. Desde entonces, esta familia me ha cuidado y querido mucho. Mi mamá humana a veces me llama “31” por el día en que llegué, y mi otra humana se ríe y me dice que es un nombre un poco raro. Ahora soy un gatito muy juguetón y consentido, y me llevo bien con los gatos adultos y los perritos que viven aquí. Me encantaría encontrar un hogar donde pueda seguir jugando y dando cariño.