Me llamo Sultán, soy un golden retriever que tuvo un comienzo difícil en Cundinamarca. Llegué a la vida de Francy con muchos miedos y traumas, pero ella me recibió con un cariño inmenso y una paciencia que nunca había sentido antes. Día a día, Francy me ayudó a sanar y a confiar de nuevo, mostrándome que merecía una vida llena de amor y tranquilidad. Ahora soy un perro feliz y, aunque el camino no fue fácil, sé que Francy y yo somos inseparables; ella es, sin duda, el amor de mi vida.