Soy Chimuela, una perrita mayor de color negro y sin cola. Un día me perdí, y mis patitas me llevaron hasta la avenida Centenario, cerca de un restaurante llamado Boludo, pero mi corazón solo quería regresar a casa. A pesar de eso, nunca dejé de buscar el camino hacia el lugar donde me sentía segura y querida. Aunque no logré encontrar a mi familia, finalmente fui entregada en adopción gracias a mis amigos de Misión Peluda.